Lucas Vidal

18 julio, 2019

Lucas Vidal nace en Madrid en 1984 en el seno de una familia indisolublemente unida a la música. Su abuelo paterno, José Manuel Vidal Zapater, fundaría HISPAVOX en 1953, compañía discográfica española de proyección mundial en la que verían despegar sus carreras artistas de la época de la talla de Raphael, Karina o Los Pekenikes. De la parte materna de su familia le vendrá su amor por el ballet; sus primos, Yury, Zenayda y Nadia Yanowsky son figuras de renombre internacional en esta disciplina en las Compañías de Ballet de Boston, Londres y Wellington, respectivamente.

Estos cimientos hacen aflorar en Lucas una pasión innata por la música desde la más tierna edad. Así, a los 3 años empieza a tocar el piano, a los 7 la flauta travesera y a los 10 comienza a quitarle el volumen a películas como Cinema Paradiso soñando con los sostenidos y bemoles que él mismo les pondría. La banda sonora de su adolescencia estaría marcada por Ennio Morricone y John Williams, los dos grandes astros que irán marcando su camino. A la edad de 15 años Lucas solicita una plaza en la Berklee College of Music para acudir a un campamento estival de composición musical. Esas 5 semanas son suficientes para tomar una decisión vital: luchará por su sueño de convertirse en compositor de bandas sonoras de Hollywood.

Su gran talento no pasa inadvertido por el personal directivo del centro del Berklee, el centro más prestigioso de composición de bandas sonoras a nivel mundial, que ofrecen a Lucas, a punto de cumplir los 18 años, una beca para cursar la doble titulación de Música para Cine y Composición. Consciente de la gran oportunidad que se le brinda, Lucas exprime al máximo los 4 años en Boston.  Esta educación de élite, unida a su enorme talento y a su infatigable dedicación le llevarán a convertirse en el estudiante más joven de la historia del centro en componer y grabar una banda sonora orquestal para su primera película, Cathedral Pines y a recibir los dos premios más importantes de composición musical de la institución educativa.

Tras su triunfal paso por Boston, donde obtiene su doble titulación con mención Magna Cum Laude, Lucas se traslada a Nueva York para seguir ampliando su extraordinaria formación en la prestigiosa Julliard School, en la que se formaron artistas de la talla de John Williams y Miles Davis y donde atiende las clases de genios musicales como Richard Danielpour.

En 2009, Lucas da el salto definitivo a la ciudad de Los Ángeles, instalándose en un pequeño estudio desde el que divisa las colinas de Hollywood. Son años de extraordinaria constancia, en los que Lucas se va abriendo paso. Funda, junto a dos socios, Chroma, una empresa de música para tráiler y otra de música para películas. Hará de su tesón su forma de vida en la competitiva ciudad de Los Ángeles hasta que un día de 2012 le llega su oportunidad soñada: componer la banda sonora de ‘’Fast and Furious 6’’.

Tras esta superproducción, el ascenso meteórico del joven Lucas, de 28 años, será ya imparable. Se suceden películas de éxito en las que colaborará con actores de la talla de Bruce Willis, Sigourney Weaver o John Cusack y en 2016 será galardonado con un Emmy por la composición del tema musical de la cadena ESPN para los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016. Pero lejos de sentarse a disfrutar de los éxitos cosechados, Lucas sale inmediatamente de su zona de confort para plantearse nuevos retos. Tras conquistar la cima del Monte Olimpo en Hollywood, Lucas siente un gran deseo de volver a sus raíces y abrirse un hueco en su mercado español.

 Siguiendo su máxima de perseguir sus sueños con esfuerzo y sacrificio, Lucas comenzará una etapa a caballo entre Madrid y Los Ángeles, que culminará, en 2016, con la llegada de dos Goyas, por el tema principal del largometraje ¨Palmeras en la nieve¨ junto a Pablo Alborán y por la banda sonora del film ¨Nadie quiere la noche¨, respectivamente.

Tras su ansiada consagración en el mercado español, la pulsión irrefrenable de crecimiento del compositor, le llevará a explorar territorios aun vírgenes para él: el ámbito de la producción musical y el mundo de la música electrónica orquestal. En el ámbito de la producción, en el que es autodidacta, realizará colaboraciones con Amaia Montero, Antonio Orozco y mezclará los grandes éxitos del afamado Raphael en su proyecto Resimphónico.

Poco después, Lucas se encerrará en su estudio a grabar su primer álbum de música electrónica orquestal, que verá la luz en las próximas semanas y en el que funde los dos géneros musicales con enorme maestría y elegancia.